Dos escritores y expertos en management consultados por el New York Times establecen nuevas conclusiones sobre la innovación
'Cuando iniciamos cualquier cambio (innovación), aunque sea positivo, el miedo se activa en
nuestro cerebro emocional', dice Ryan en su libro. 'Si el miedo es lo suficientemente fuerte,
huiremos y desistiremos de hacer lo que estábamos intentando. Los pequeños pasos que se dan en el
kaizen no nos permiten huir, sino que nos mantienen en nuestro cerebro pensante, donde tenemos
acceso a nuestra creatividad y a nuestra alegría'. Es decir, si introducimos pequeños cambios o
mejoras en nuestras vidas, siempre conscientes, el cambio o la innovación no nos paralizarán y
serán vividos con más gozo y desde la creatividad.
Para Markova, autora del libro 'The open mind' (La mente abierta), es importante también que
nos fijemos en cómo los demás afrontan un reto. Tendemos a creer que quienes piensan como nosotros
son más inteligentes que los que no lo hacen. Según Markova, esto es un error fatal en el mundo de
los negocios, particularmente para los directivos que se rodean de personas que piensan igual que
ellos. Lo único que se consigue de ese modo es mermar la diversidad intelectual de la organización,
es decir, dinamitar su capacidad de innovar.
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